de alguna facultad nuestra se adueña,
toda en ella se centra nuestra alma,
y no atiende a ninguna otra potencia
y es esto contra aquel error que opina
que un alma sobre otra alma arda entre nosotros.
Por eso, cuando se oye o se ve algo
que atraiga al alma fuertemente a ello,
el tiempo pasa y nada el hombre advierte;
porque es una potencia la que escucha,
y otra la que retiene el alma entera:
una esta casi presa, y la otra libre..."
Dante Alighieri
Antepurgatorio - Canto IV / Resalto II, Indolentes
