miércoles 25 de mayo de 2011

Sin Título

Y con esa daga,
transporte frío de tus palabras,
atravesaste mi corazón
destruyéndolo en mil pedazos.

Mis manos sintieron el frío del puñal,
mientras, simplemente, te diste la vuelta.
No pude manterme de pie...

Me desvanecí sobre un monton de calas,
que dieron bienvenida a mi cuerpo,
haciendo de ése, el perfecto escenario de mi muerte.

5 comentarios:

Cal Viva dijo...

muy bien contada la escena en tu poesía, me gusta.

JASHIBE dijo...

Me ha gustado mucho tu blog, veo que me sigues en: http://www.jashibe.blogspot.com/ ese tiene un tiempo que no lo uso, te dejo el nuevo, espero te animes a seguirme: http://lalunadespeinada31.blogspot.com/

Julian Glumi dijo...

Sensible.

Años sin verte, Mile.

Saludo!

Metalsaurio dijo...

Evocadora imagen la de un cuerpo, escenario de una muerte.

Espero que el próximo poema sea más optimista!

Un saludo!

Daniel dijo...

Pasaba a saludarte
Y desearte un feliz día Amiga.

Te envío mi abrazo.
Dani..