Y con esa daga,
transporte frío de tus palabras,
atravesaste mi corazón
destruyéndolo en mil pedazos.
Mis manos sintieron el frío del puñal,
mientras, simplemente, te diste la vuelta.
No pude manterme de pie...
Me desvanecí sobre un monton de calas,
que dieron bienvenida a mi cuerpo,
haciendo de ése, el perfecto escenario de mi muerte.
5 comentarios:
muy bien contada la escena en tu poesía, me gusta.
Me ha gustado mucho tu blog, veo que me sigues en: http://www.jashibe.blogspot.com/ ese tiene un tiempo que no lo uso, te dejo el nuevo, espero te animes a seguirme: http://lalunadespeinada31.blogspot.com/
Sensible.
Años sin verte, Mile.
Saludo!
Evocadora imagen la de un cuerpo, escenario de una muerte.
Espero que el próximo poema sea más optimista!
Un saludo!
Pasaba a saludarte
Y desearte un feliz día Amiga.
Te envío mi abrazo.
Dani..
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