Escrito un tanto viejo, no recuerdo exactamente cuanto, pero lo publico, para que me digan que piensan al respecto, y de paso, actualizar un poco.
Hay muchas cosas en la cabeza, mucho para pensar poco para hablar. Hay pensamientos que nacen y mueren en nuestra cabeza.
Menos mal que no decimos todo el tiempo lo que pensamos.
Recuerdo alguna vez haber tenido una discusión de este tipo, con algún amigo.
Si bien se supone que nada se calla, cada uno es dueño de lo calla y esclavo de lo que dice, y no hay que decir lo que se piensa, sino pensar lo que dice. No se si es de persona inteligente callar en vez de hablar.
Las palabras se las lleva el viento, decía mi vieja y sí, la vida me demostró muchas veces que es de esa manera.
Yo creo que por eso este tipo de pensamientos se callan. Esos pensamientos no quieren salir del lugar cómodo y atractivo que les otorga la cabeza.
No corren riesgo de ser callados. No corren riesgo de ser degradados en importancia, de ser calificados de injustos, o ser censurados. No corren riesgo de herir, de sanar. No corren riesgo de que se pierdan en el tiempo, de que nadie los reciba, de que nadie los comprenda ni de ser incomprendidos. Ni siquiera corren el riesgo de no ser escuchados, o de no ser analizados, de no ser tenidos en cuenta, ni de que se los lleve el viento ni bien se terminan de discutir; y así tal vez, corren menor riesgo de ser eliminados: lo que por la boca no sale, en algún lugar recóndito de la cabeza queda.
Punto a parte: Quiero que me digan si es legible o no el texto con ese fondo. De no ser legible, vuelvo al negro, en todo caso al blanco.
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