lunes 3 de noviembre de 2008

Noche

La noche esta helada.

Sin saber exactamente a donde ir, decido empezar a caminar....hacia el infinito.
La arena esta casi tan fría como el viento que golpea mi cuerpo, sin ningún tipo de consideración.

Me acerco a la escollera, y detengo mi mirada en el horizonte.

La luna, dibujaba con su reflejo sobre el mar, dibujos sin ningún significado. Su luz, le daba un tinte especial de misticismo a la noche.
Sin pensarlo, vuelvo a la arena, pero esta vez dejo que agua moje mis pies. Con la alegría que me caracterizaba cuando era una niña, me dejé llevar por el impulso, y cada vez me adentraba mas en el agua.

No me importaba salir, solo estar ahí.
Deje de sentir el frio.
Deje de sentir el dolor.
El aire se hizo escaso.
La noche se sumió en la mas inmensa oscuridad.

Nunca volverá a ser de día, nunca...al menos el sol, no llegará hasta aquí.

4 comentarios:

Mi Nueva Mente dijo...

empezó muy linda la poesía, pero entiendo que al final se vuelve "storniana"
qué onda mile?

Julian Glumi dijo...

Siempre dije que un buen suicidio seria ahogarse. Porque si uno quiere morir se la tiene que bancar.

Igual si te anda pasando algo avisa eh.

MarmOlwaR dijo...

*Amor ,ponete algo q esta fresco pá chomba!!!

*Te vas a resfriar!

*¡¡Eso ya es hipotermia!!

Brujería Tolteca dijo...

Caminamos hacia el Infinito y el camino que dejamos nunca lo volveremos a recorrer...por mas que aparentemente asi sea...eso es solo una ilusión... pero detrás del la luna y la tristeza esta el sol con su tibieza... ciclo que se dan la mano...un gran saludos y te invito... Claudio