Nos encontramos en esa habitación. Sentados uno frente a otro, separados solamente por esa mesa de 50 cm.
Estaba oscura, solamente nos acompañaba un tubo fluorescente de luz que parpadeaba amenazando con dejarnos completamente a oscuras.
La poca luz hacía que los límites sean confusos...hacía que nuestros propios rostros sean confusos.
Nos miramos mutuamente, sin bajar en ningún momento la mirada. Pero no dijimos nada. Tal vez no hacía falta hablar.
Con nerviosismo, empecé a jugar con los dedos sobre la mesa, sin bajar la mirada.
De repente, una brisa pareció llenar el lugar. Ambos dejamos de mirarnos, para examinar nuestro alrededor. No había nada. Solo nosotros, y la mesa...y la luz cada vez mas ténue.
Finalmente, casi sin poderlo controlar, me quebré. Las lágrimas inundaron mi rostro, pero vos seguías sin hacer nada...solo me contemplabas.
No pude soportar tu reacción, y casi inmediatamente me paré bruscamente, tirando así mi silla. Al unísono, como adelantándote a los hechos, hiciste lo mismo.
Ahí fue cuando comprendí...ahi fue cuando me dí cuenta...que nunca estuviste frente mío, que nunca fuiste algo material...
Por primera vez había dejado salir a mi conciencia de mi misma para tener una conversación a solas...la más larga de todas.
Cuando comprendí, inmediatamente la luz se apagó un segundo.
Cuando volvió ya nadie estaba ahí.
Una puerta se abre. Soy libre.
Estaba oscura, solamente nos acompañaba un tubo fluorescente de luz que parpadeaba amenazando con dejarnos completamente a oscuras.
La poca luz hacía que los límites sean confusos...hacía que nuestros propios rostros sean confusos.
Nos miramos mutuamente, sin bajar en ningún momento la mirada. Pero no dijimos nada. Tal vez no hacía falta hablar.
Con nerviosismo, empecé a jugar con los dedos sobre la mesa, sin bajar la mirada.
De repente, una brisa pareció llenar el lugar. Ambos dejamos de mirarnos, para examinar nuestro alrededor. No había nada. Solo nosotros, y la mesa...y la luz cada vez mas ténue.
Finalmente, casi sin poderlo controlar, me quebré. Las lágrimas inundaron mi rostro, pero vos seguías sin hacer nada...solo me contemplabas.
No pude soportar tu reacción, y casi inmediatamente me paré bruscamente, tirando así mi silla. Al unísono, como adelantándote a los hechos, hiciste lo mismo.
Ahí fue cuando comprendí...ahi fue cuando me dí cuenta...que nunca estuviste frente mío, que nunca fuiste algo material...
Por primera vez había dejado salir a mi conciencia de mi misma para tener una conversación a solas...la más larga de todas.
Cuando comprendí, inmediatamente la luz se apagó un segundo.
Cuando volvió ya nadie estaba ahí.
Una puerta se abre. Soy libre.

2 comentarios:
Que secuencia.
Yo flashie que estaba sentado en una mesa de 25 cm. contra un espejo.
La otra persona era el reflejo.
Un beso!
genial
yo me ideaba algo del estilo de un interrogatorio (como el de batman con el guasón en "El caballero de la noche" jaj) o la visita a un preso (no sé)
lo que falsheó juli también está bueno, pero vos decís que es la conciencia no?
voy a volver a leerla en un rato, esta muy buena
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